Análisis del Sistema de Vigilancia de VIH/SIDA, Provincia de Colón. 2006-2010, VÍCTOR ISRAEL PEÑAFIEL MEDINA

Análisis del Sistema de Vigilancia de VIH/SIDA, Provincia de Colón. 2006-2010, VÍCTOR ISRAEL PEÑAFIEL MEDINA

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Description

El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es un lentivirus (de la familia Retroviridae), causante del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Fue descubierto y considerado como el agente de la naciente epidemia de SIDA por el equipo de Luc Montagnier en Francia en 1983. El virión es esférico, dotado de una envoltura y con una cápside proteica. Su genoma es una cadena de ARN monocatenario que debe copiarse provisionalmente al ADN para poder multiplicarse e integrarse en el genoma de la célula que infecta. Los antígenos proteicos de la envoltura exterior se acoplan de forma específica con proteínas de la membrana de las células infectables, especialmente de los linfocitos T CD4.i Existen dos fases de la infección: la fase aguda, que inicia en el momento de la infección; el virus se propaga por el cuerpo de la persona infectada a través de sus fluidos corporales; en un plazo de días, el VIH infecta no sólo las células expuestas inicialmente (células de la mucosa vaginal o rectal, en el caso de una infección por vía anal), sino también los ganglios linfáticos. Durante ese tiempo, el VIH se multiplica dentro del organismo hasta alcanzar niveles propios de la infección crónica. La segunda fase es la fase crónica, que suele llamarse también de latencia clínica, porque el portador es asintomático, es decir, no presenta síntomas que puedan asociarse con la infección. Durante la fase crónica el VIH se multiplica incesantemente; se calcula que en un sujeto infectado, diariamente se producen entre mil y diez mil millones de nuevas partículas virales. Los pacientes son asintomáticos gracias a que el sistema inmune tiene una gran capacidad para regenerar las células destruidas por el virus, pero pueden presentar adenopatías y la disminución del conteo de glóbulos blancos en la sangre. La reacción ante la presencia del virus termina por desgastar al sistema inmunológico. En ausencia de tratamiento, la mayoría de los portadores del virus desarrollan el SIDA en un plazo de 5 a 10 años. La causa de esto es que, mientras el virus sigue reproduciéndose de manera constante, aumenta la carga viral en su anfitrión y disminuye la capacidad de recuperación del sistema inmune.ii El SIDA constituye la etapa crítica de la infección por VIH. En esta fase de la infección, el portador del VIH posee un sistema inmunológico que probablemente sea incapaz de reponer los linfocitos T CD4 que pierde bajo el ataque del VIH y también ha visto reducida su capacidad citotóxica hacia el virus. Este fenómeno coincide con el aumento en las tasas de replicación del virus, que merma la capacidad de reacción del anfitrión ante otros agentes causantes de enfermedades. De esta manera, el portador del virus es presa potencial de numerosas infecciones oportunistas que le pueden conducir a la muerte, tales como neumonía por Pneumocystis jiroveci, sarcoma de Kaposi, tuberculosis, candidiasis y el síndrome de desgaste o consumación son algunas de las infecciones más frecuentes que atacan a los seropositivos que han llegado hasta la fase de SIDA. La mayoría de los pacientes que han desarrollado SIDA no sobreviven más de tres años sin recibir tratamiento antirretroviral. Los antirretrovirales pueden brindar una mejor calidad de vida a un portador del VIH y aumentan sus posibilidades de supervivencia. Dado que el VIH tiene una gran capacidad de mutación, con el tiempo los antirretrovirales pierden su efectividad porque el virus desarrolla resistencia a ellos. Una vez que esto ocurre, el paciente queda expuesto nuevamente a las infecciones oportunistas y, eventualmente, a la muerte, en tanto que no se dispone de un medicamento que cure la infección por VIH. Las tres principales formas de transmisión son:  Sexual (acto sexual sin protección): La transmisión se produce por el contacto de secreciones infectadas con la mucosa genital, rectal u oral de la otra persona.  Parenteral: Es una forma de transmisión a través de jeringuillas contaminadas que se da por la utilización de drogas intravenosas; también en personas, como hemofílicos, que han recibido una transfusión de sangre contaminada o productos contaminados derivados de la sangre; y en menor grado, trabajadores de salud que estén expuestos a la infección en un accidente de trabajo, como puede ocurrir si una herida entra en contacto con sangre contaminada; y también durante la realización de piercings y tatuajes.  Vertical (de madre a hijo): La transmisión puede ocurrir durante el embarazo, el parto, o la lactancia. Es por eso que en los últimos años se han intensificado los esfuerzos para que las embarazadas tengan acceso a la prueba de VIH, de tal manera que, en caso de resultar positiva, se le pueda iniciar la TARV a la misma.iii Según el reporte global de VIH/SIDA del 2010, la epidemia del VIH ha afectado a alrededor de 34 millones de personas en todo el mundo (31.6 millones – 35.2 millones); 1.8 millones de personas mueren por año a causa del SIDA (1.6 millones – 1.9 millones) y ocurren aproximadamente 2.7 millones de nuevas infecciones anualmente (2.4 millones – 2.9 millones).iv Las Naciones Unidas ha declarado el VIH como una situación de emergencia mundial, con una Declaración de Compromiso que pretende conseguir que la epidemia remita en el curso de unos años. Para el año 2015, los 191 Estados Miembros de la ONU se han comprometido a cumplir con los Objetivos del Milenio, de los cuales el sexto se refiere a acabar con el VIH/SIDA.v En Panamá, se han registrado desde 1984 hasta diciembre de 2010 un total de 6,261 personas portadoras del virus en fase asintomática y 11,585 en fase de SIDA, lo que da un total de 17,846 personas con VIH/SIDA en la República de Panamá; de las cuales, ya han fallecido unas 7,828 personas, lo cual representa una tasa de letalidad de 67.6%. El grupo más afectado es el de 20 a 44 años, con un 65% de los casos. Con la introducción de la Terapia Antirretroviral (TARV) al sistema de salud en el año 2001, se ha logrado mejorar la calidad de vida de los panameños; sin embargo, el costo de los mismos representa un reto para el estado panameño, ya que cada año se suman nuevos usuarios de TARV, el cual se ofrece gratuitamente al paciente.vi La provincia de Colón, que posee una población actual de 241,928 personas, ocupa el segundo lugar en tasas de VIH y SIDA acumuladas a nivel nacional. El primer caso de SIDA se reportó en esta provincia en el año 1985, y desde entonces hasta al 2010, ya se han registrado 1,746 casos, de los cuales 1,148 son hombres y 598, mujeres. De esta población, han fallecido 1255 casos, lo cual representa una tasa de letalidad de 71.9%. Actualmente, la Clínica de TARV de Colón atiende una población de 866 colonenses, 398 hombres y 468 mujeres, con diagnóstico confirmado y que han acudido a recibir atención en nuestra instalación; de éstos, 436 ya están en fase SIDA, y 430 se mantienen como portadores asintomáticos. Se estima que puede haber de 2 a 3 portadores de VIH por cada colonense reportado.vii El objetivo principal de este análisis es describir el sistema de vigilancia del VIH/SIDA en la Provincia de Colón, durante los años 2006 a 2010. Dentro de los objetivos específicos, podemos mencionar que esperamos:  Describir el Flujograma de información en VIH/SIDA que establece el sistema de vigilancia de la Provincia de Colón.  Mencionar los hallazgos más relevantes de la epidemia de VIH/SIDA en la provincia de Colón, en el periodo comprendido entre 2006 al 2010. La región de Salud de Colón cuenta con un sistema de vigilancia para VIH/SIDA, el cual funciona de la siguiente manera:  Cada instalación de salud de salud, ya sea un Centro de Salud del Ministerio de Salud, o las policlínicas y Unidades Locales de Atención Primaria en Salud (ULAPS) de la Caja de Seguro Social, ofertan la prueba de VIH a los usuarios. Esta muestra de sangre va al Laboratorio Central de la Región de Salud de Colón, en caso de que provenga de un Centro de Salud, o al Laboratorio de la Policlínica Dr. Hugo Spadafora, en el caso de que la procedencia sea de las instalaciones de la Caja de Seguro Social.  Una vez que esta muestra de sangre ha llegado a los laboratorios correspondientes, se utiliza una prueba rápida para su análisis. Si ésta marca positiva o indeterminada, se confirma la muestra con una prueba de ELISA de tercera y cuarta generación, dependiendo del equipo disponible en las instalaciones. Una vez que se confirma la prueba, los laboratorios informan al Departamento de Epidemiología de la Región de Salud de Colón sobre el nuevo caso, y a las instalaciones de donde provino la muestra, para que se localice a la persona y ésta sea referida a la Clínica de TARV (en el caso de niños infectados, la referencia se realiza a la Clínica Pediátrica de VIH/SIDA, ubicada en el Albergue de María). Para tal notificación, se utiliza el instrumento de notificación de caso de VIH/SIDA, el cual es llenado y enviado por el personal que refiere al paciente a la Clínica TARV. Estos reportes también pueden provenir de los hospitales y clínicas privadas. Una vez que estos formularios han llegado a Epidemiología, se establece una comunicación y coordinación con los niveles locales para la localización del individuo y sus posibles contactos.viii  Si la muestra de sangre se toma en el Complejo Hospitalario Dr. Manuel Amador Guerrero, la muestra se analiza en el laboratorio de dicho complejo hospitalario. Si la muestra resulta positiva, después de confirmarla, se envía el reporte al departamento de Epidemiología de la Región de Salud de Colón, a la vez que se refiere al paciente, a su egreso, a la Clínica de TARV. Ver cuadro #1.